El istmo de Panamá fue visitado por primera vez por los conquistadores españoles durante la expedición del escribano de Triana, Rodrigo de Bastidas, en 1501. Bastidas navegó la costa caribeña de la actual provincia de Colón y las islas del archipiélago de la Comarca de San Blas. Debido a la mala condición de sus barcos, Bastidas suspendió su expedición y regresó a España.

Cristóbal Colón

El 10 de octubre de 1502, en su cuarto viaje, Cristóbal Colón llegó a la costa atlántica del istmo, en las actuales provincias de Bocas Del Toro y Veraguas. El 2 de noviembre, llegó a una preciosa bahía en la actual provincia de Colón, a la que bautizó como el nombre de Portobelo o Puerto Bello.
Debido a su geografía, Panamá ocupa una posición estratégica. Eso fue clave para todos los países a los que perteneció durante su historia. Su esbelta silueta mide tan sólo 80 kilómetros en sus áreas más angostas, convirtiendo esta tierra en la figura ideal para unir dos océanos. Este factor interesó mucho a España, que desde inicios del siglo XVI convirtió al país en una vía de cruce entre los mares y en un centro comercial importante dentro de su imperio.

Imperio español

España transportaba sus riquezas por medio de barcos hasta el puerto de Portóbelo en la provincia de Colón. De allí, mulas y cayucos cargaban la mercancía a través del istmo hasta la Ciudad de Panamá para distribuir a sus colonias en América.

Esa concentración de riquezas atrajo a piratas y corsarios ingleses como Francis Drake, que asoló Portóbelo en 1596 y Henry Morgan que incendió y saqueó la primera Ciudad de Panamá en 1671. La misma fue trasladada al actual Casco Antiguo de la capital, transformándose en un foco de desarrollo para la futura república.

Motivada por los aires de libertad de sus países vecinos, Panamá se independiza de España en el mes de noviembre de 1821. El asunto no era de sorprender ya que su comunicación con España se había deteriorado. Sin embargo, el proceso de independencia fue pacífico tanto así, que el mismo Simón Bolívar la conmemoró.

Aires de libertad

Luego de la independencia de España, Panamá se unió voluntariamente a la Gran Colombia, el sueño de Bolívar. Esa nueva nación estaba conformada por Colombia, Venezuela y Ecuador.
Al principio, esa unión histórica benefició mucho al país, dando paso a una nueva visión de líderes latinoamericanos que impulsaban un gran desarrollo regional. Esta época marcó un hito en el mundo al otorgársele a los Estados Unidos la autorización para construir el primer ferrocarril transístmico.
Pero el deseo panameño de convertirse en una república libre y soberana y el apoyo de los Estados Unidos conllevó a Panamá a una independencia total de Colombia el 3 de noviembre de 1903.

El canal de Panamá – la octava maravilla del mundo

En 1904 inició la construcción del Canal de Panamá por los estadounidenses, una obra considerada la octava maravilla del mundo. Los franceses dieron inicio a este gigantesco proyecto, pero el clima, las enfermedades tropicales y la malversación de fondos impidieron que pudieran terminar la labor. Los norteamericanos decidieron continuar con la construcción del Canal y el desarrollo de la Zona del Canal de Panamá. Este periodo cambió a Panamá por siempre, transformándose nuevamente en puente del mundo y cuna de una sociedad de riquezas económicas.

Mayor desarrollo en Centroamérica

El Panamá de hoy es uno de los países con mayor desarrollo de Centroamérica y uno de los países con mayor crecimiento económico y turístico constante de toda América. En la actualidad, Panamá administra el Canal, el cual está en proceso de ampliación. Este es un país a la vanguardia del cambio y el movimiento, con un centro bancario internacional, exitosas firmas de abogados, seguros, centros de llamadas, centros comerciales privilegiados, junto con una hermosa diversidad de culturas, una riqueza ecológica envidiable y una pujante empresa turística.